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Experiencias Locales

Bosques Comestibles Diversificados (BCD)

William Velásquez Pérez, Colombia, Enero 09 de 2015, Este artículo ha sido consultado 1964 veces

De manera articulada y complementaria así como se transforman los pequeños espacios de los patios, mediante los huertos circulares y los espejos de agua en chinampas, también se pueden transformar sistemas productivos convencionales y agroindustriales, de forma análoga a los bosques naturales. Estoy hablando de otra medida técnica y metodológica que “blinda” o protege frente al cambio climático, a las comunidades, productores y agroindustriales, llamada bosques comestibles diversificados (BCD), los cuales posibilitan re-crear las unidades productivas, acorde al potencial humano (saberes) y natural (suelo"ES-CO"agua, semillas, fauna y flora) disponible en las diferentes zonas y regiones tropicales de nuestro país, sin la necesidad de utilizar insumos externos como créditos bancarios, pesticidas, agroquímicos y herbicidas. El único insumo requerido para adoptar este tipo de enfoque de desarrollo es “despertar”, aunado a la solidaridad familiar y comunitaria, la motivación, el entusiasmo y la toma de consciencia sobre la responsabilidad planetaria que todos y todas tenemos en lo pertinente al diseño y desarrollo de sistemas productivos diversificados naturales, que sean eficientes y rentables a nivel social, ambiental, económico, ecológico y cultural.

Los bosques comestibles diversificados (BCD) son sistemas compuestos por diversas especies vegetales, las cuales de acuerdo a su condición y propósito, se ubican en diferentes pisos (consorcios) y alturas (estratos), donde partiendo de las especies pioneras de ciclo corto, se crean las condiciones necesarias y específicas para el establecimiento del siguiente grupo de especies vegetales y así sucesivamente hasta llegar al último piso o consorcio donde dominan las especies primarias o los llamados bosques clímax.

Previo al diseño e implementación de un bosques comestibles diversificados (BCD) son muchas las preguntas e inquietudes que se tienen. Algunas de ellas han sido: ¿Por qué será que los suelos se degradan, se erosionan y se requiere de una gran cantidad de insumos externos para poder producir nuestros propios alimentos? ¿Qué hace a nuestros cultivos más susceptibles a la explosión de plagas y enfermedades, cuando en un bosque natural todo funciona en equilibrio? ¿Como “despertar” y desarrollar una consciencia planetaria que de una vez por todas, evite la desertización de nuestra única casa: el planeta tierra? ¿Cómo es posible que estemos buscando otros planetas para vivir, si ni siquiera somos capaces de convivir en el que estamos? Conquistarnos a nosotros mismos es nuestra primera tarea, para luego poder acercarnos a la naturaleza y darnos cuenta que somos parte de ella. Que todo aquello que le hagamos a ella, lo estamos haciendo contra nosotros mismos. Este, quizás sea nuestro único camino a seguir para evitar las nefastas consecuencias que viene generando el cambio climático en nuestra Madre tierra y todo lo que en ella habita.

Los bosques comestibles diversificados (BCD) son el camino a seguir para generar en el mismo sistema su propia capacidad de auto-recuperación (resiliencia). Sistemas que produzcan el alimento suficiente en calidad y cantidad, durante todas las épocas del año, para alimentar el suelo, las personas, los animales domésticos, silvestres y la fauna local y migratoria. En un bosques comestibles diversificados (BCD) todas las especies tienen cabida, todas son importantes y a todas se les respeta su espacio vital, para que puedan expresar todo su potencial genético. 

Especies agrícolas, energéticas, medicinales, forestales, forrajeras, palmáceas, melíferas y alelopáticas, son el claro ejemplo de la convivencia armónica entre las especies priorizadas que componen un Bosque Comestible Diversificado. A nivel aéreo las diversas especies vegetales que conforman un sistema, ocupan los diferentes espacios y donde con su crecimiento perpetuo hacia el cielo, van perforando y captando de la atmósfera todos aquellos elementos gaseosos como es el caso del carbono y el nitrógeno principalmente. A nivel subterráneo se crea una red de raicillas principales y secundarias, las cuales se intercomunican, generan sus propias sustancias, sus propios antibióticos y acomodan como un arado natural que son, los espacios de los diferentes horizontes que conforman el sistema suelo. Espacios y especies aéreas y subterráneas se articulan y complementan para crear las condiciones óptimas, que le permitan al sistema expresar todo su potencial genético y así garantizar el suministro de todos aquellos alimentos y elementos mínimos vitales para la supervivencia de las familias y comunidades en sus territorios ancestrales.

Un intento de sugerir una bitácora metodológica, más que una receta son ideas a ser re-creadas y acomodadas a las condiciones propias del lugar donde se piense desarrollar la presente experiencia de vida, en la reconversión y transformación de los sistemas productivos convencionales y agroindustriales, hacia Bosques Comestibles Diversificados en concordancia con el contexto socio-económico y en armonía con la naturaleza.

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Prácticas técnicas del mantenimiento del bosque comestible diversificado (BCD)

1. Manejo selectivo de coberturas: Si el establecimiento del bosque comestible diversificado ha sido realizado mediante una siembra densa o intensiva donde no quede ningún espacio sin sembrar, el manejo de coberturas es mínimo. Sin embargo, en caso de que se tengan espacios vacíos o no se haya realizado alguna resiembra a tiempo y hagan su aparición en el lote algunas coberturas indeseadas, se puede proceder a arrancarlas y picarlas finamente con el machete, para enriquecer el suelo y allí, los microorganismos inicien su labor de transformación de dicha cobertura.

Esta sería una regla general de convivencia armónica con las coberturas que aparezcan, además de tratar de aprovecharlas para alimentar el sistema antes de que florezcan. Paralelo al fraccionamiento de dichas coberturas, es importante tratar de sincronizar el espacio que estaban ocupando en el lote; sembrando otra planta o semillas deseadas, una vez la cobertura sea arrancada, picada y puesta sobre el suelo, siempre y cuando pueda hacerse cosecha de sol en dicho espacio.

Aplicar herbicidas para el control total de las coberturas no deseadas en una plantación o sistema productivo, es sencillamente no reconocer al “otro”, no reconocer otra forma de vida; ni respetar la creación o querer aprender de otras especies. Así mismo, es acabar con la actividad biológica de un suelo, que además de exterminar todas las leguminosas nativas y coberturas nativas del trópico, se cierra la puerta al aporte de alimentos al suelo por otra vía, como la atmosférica y mediante la movilización de nutrientes y minerales al sistema, a través de sus sistemas radiculares.

2. Manejo natural de insectos con hambre (plagas) y enfermedades:

Un suelo sano crea sus propias defensas para sí mismo y consecuentemente se producen plantas sanas y resistentes, las cuales es difícil que sean afectadas por algún tipo de insecto o problema sanitario; por el contrario, la diversidad de plantas presentes en un sistema genera sus propias defensas naturales y les permite subsistir en medio de un “conflicto” con algún agente patógeno.

La presencia de “plagas o “enfermedades” en los cultivos, es debido a desequilibrios creados por las personas a partir de monocultivos que acaban con hábitats naturales. Los monocultivos reemplazaron los sistemas en equilibrio en los cuales habitaban sin ser patógenos. Dense la oportunidad de apreciar de esta experiencia en torno a la convivencia armónica en un bosque natural, al cual no hay necesidad de aplicar ningún tipo de agroquímico para el control de plagas o enfermedades.

El bosque es un hospedero natural de diversos tipos de insectos y vectores (hongos, bacterias y virus). “exterminar” el bosque biodiverso para implementar plantaciones agroindustriales, monocultivos; es cambiar de manera antrópica el hábitat natural de dichos insectos y vectores, los cuales empiezan a hospedarse en dichos monocultivos, con las consecuencias ya conocidas por todos: Contaminación de suelos, aguas, atmósfera, exterminio de la fauna silvestre y la contaminación progresiva de las personas que realizan dichas fumigaciones, quienes terminan en muchos casos estériles y en el caso de los neonatos con mutaciones genéticas irreversibles.

Terminar el bosque natural para el establecimientos de monocultivos, es también acabar el hábitat natural de la vida silvestre en el caso de las aves locales y migratorias, las cuales en los bosques desarrollan su vida “cotidiana: nacer, crecer, reproducirse, ser controladores naturales y reforestar de manera natural los ecosistemas tropicales.

Seguir en esa lucha permanente contra la naturaleza y no trabajar con ella a favor. Querer “excluir” temporal o definitivamente el problema fitosanitario de los monocultivos; es no querer aprender de estos desequilibrios generados por las personas en los ecosistemas. Las mal llamadas plagas y enfermedades que se presentan en una plantación o monocultivo, son realmente “una señal” que el sistema envía para que podamos, hacer un pare y tratar de entender y comprender en donde se ha desequilibrado el sistema y la manera en que debe ser restaurado. ¿Qué otras especies vegetales se requieren como acompañantes para el sistema productivo?, ¿Qué plantas débiles deben ser excluidas del sistema? y otras preguntas son algunas de las que las personas deben hacerse, con el propósito de avanzar progresivamente en el reconocimiento de otras formas de vida que son importantes para mantener un sistema en equilibrio. En síntesis, es tener la menta dispuesta al aprendizaje y abierta como un paracaídas, para que las cosas funcionen.

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Hormigas

En el caso específico del manejo de las hormigas (podadoras naturales del sistema), entender y comprender en el momento oportuno y adecuado su rol al interior del sistema es demasiado importante, ya que generan el mejor sustrato para la elaboración de almácigos y en la preparación de sales mineralizadas. Sin embargo, cuando desatendemos oportunamente su presencia, esta se puede manejar de forma armónica sin necesidad de exterminarlas. La forma es fácil y sencilla. Identifique otro nido de hormigas en las cercanías y con la mano cubierta con un guante plástico, proceda a recoger buena parte del sustrato que se encuentra por encima del suelo. Seguidamente, lleve el sustrato recogido y colóquelo en torno al árbol o especies que se encuentren afectadas. Con esta sencilla práctica, se le dará un manejo adecuado a las hormigas. En el caso encontrar que estos animales son comedores de corteza de árboles, pueden ser manejados colocando papel periódico alrededor de sus tallos.

3. La poda de aquellas especies vegetales presentes en el sistema.

En todas las especies vegetales presentes en el sistema se debe realizar las siguientes podas:

-Poda de mantenimiento: Consiste en eliminar aquellas plantas que han cumplido su ciclo vegetativo, a fin de dinamizar el crecimiento de las siguientes especies y de generar alimento para el suelo. Igualmente, sacar todas las ramas secas y secas partidas de plantas presentes en el sistema. Todo el material resultante se repica y coloca sobre el suelo, para que los microorganismos inicien su labor. Es importante recordar que la materia orgánica no se entierra en el suelo. Esta, debe ir por encima del suelo. Esta poda de mantenimiento debe hacerse dos veces al año, no solo a las especies priorizadas en el sistema, sino también en las especies acompañantes, con el propósito de cosechar sol, propiciar la generación de espacios suficientes, para que las especies priorizadas desarrollen sus copas y también para inducir una mayor floración en las especies. Realizada las podas, se procede a sembrar todos aquellos espacios del lote que aún posibiliten realizar cosecha de sol.

-Poda de formación: Consiste en eliminar de los árboles, aquellas ramas atravesadas y los chupones que no permiten que los ejes o tallos centrales avancen en su posicionamiento espacial en su interior y al interior del sistema.

-Poda post-cosecha: Consiste en eliminar o entresacar aquellas ramas que ya han terminado con la cosecha su ciclo productivo, además de inducir la formación de nuevas ramas productivas en el árbol, esta práctica prolonga su vida productiva.

-Poda sanitaria: Es aquella que consiste en eliminar todas las partes enfermas o afectadas en las plantas, en caso de presentarse algún problema fitosanitario. Las partes enfermas eliminadas, deben ser dispuestas en un lugar diferente y quemadas.

-Poda de las especies de poda: Esta labor se realiza cada tres meses en época de cambio de estación, culminando el verano y empezando el invierno. El material resultante se pica y se emplea para alimentar el suelo y protegerlo de las lluvias intensas entre otros múltiples beneficios que genera el arrope o acolchado.

-Poda de raleo: Se realiza cuando se encuentra en el sistema, algunas especies que se encuentran bastante juntas e impiden el manejo del sistema y el desarrollo de otras especies priorizadas o acompañantes que se encuentran en la parcela. Eliminar algunas de ellas o podarlas y dejarlas para alimentar periódicamente el suelo es lo ideal. Lo importante es que se posibilite realizar las prácticas de manejo que el sistema amerita para su buen desarrollo.

-Podas de realce o estratificación: Consiste en la poda de las ramas laterales de algunas especies del consorcio medio y alto, para llevarlas a su estrato indicado. Igual al procedimiento anterior, todo el material resultante de la poda se pica y se dispone a nivel del suelo para que los microorganismos colonicen, transformen y dispongan nuevamente para las diversas especies que conforman el sistema implementado; así como para la fijación de carbono atmosférico entre otras múltiples ventajas que el acolchado representa para el ecosistema.

Manejo del plátano y banano presente en el sistema.

Establecido el sistema, las diferentes especies priorizadas que lo componen y los subproductos que generan, el plátano y el banano resultan interesantes en el sistema por su uso multipropósito:

-El racimo para su autoconsumo humano y animal y para la comercialización. El plátano para elaborar patacones o tajadas con todo y cascara. La pega que tiene se puede eliminar mediante su inmersión por 1.5 horas en agua con limón y sal.

-La bellota o bacota, la cual es cortada una vez el racimo ha formado todas sus manos o gajos, se emplea para preparar arroz con “pollo” con su inflorescencia interna. La cáscara roja o cubierta se emplea para hacer “papitas” fritas una vez sea pasada por agua con limón y sal durante 1,5 horas.

-Las hojas y el vástago picado finamente para alimentar el ganado o el suelo.

-La cepa o “tallo” se emplea en el diseño de sistemas de riego por goteo, sin agua y sin tubería PVC.

Me “asalta” una duda, debo hablar de bosques comestibles diversificados, o de ¿selvas comestibles diversificadas? Queda pendiente para un próximo momento compartir la experiencias con el diseño e implementación de chinampas en espejos de agua, la metodología “campesino a campesino” y las ECAs (Escuelas de Campo).

 

Homenaje a los bosques comestibles diversificados

Mañana maravillosa
En el diez y ocho de febrero
Con una charla grandiosa
Sobre el campo que quiero.

El tema fue con altura
Espontaneo e increíble
Se habló de permacultura
Y del bosque comestible.

Vídeos interesantes
Se vieron en proyección
Y fueron buenos instantes
Con una clara lección.

El campo en su belleza
Contiene mil maravillas
Y un nuevo ciclo empieza
Recuperando semillas.

Si logramos esta meta
Nos evitaremos males
Y hablaremos de hacer maleta
Con los frutos ancestrales.

Todo claro y ordenado
En su debido momento
Nos da mejor resultado
En valores y alimento.

Por esta nueva misión
Vale la pena luchar
Porque es buena razón
Para vivir y soñar.

Elkin Forero, poeta y agricultor boyacense

 

 

Publicado en Enero 09 de 2015| Compartir
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