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La propuesta de desarrollo rural territorial: Una apuesta para la adaptación al cambio climático

ASPROCIG , Colombia, Septiembre 23 de 2012, Este artículo ha sido consultado 253 veces

La cuenca baja del río Sinú, correspondiente a la sección final del valle aluvial, está ubicada al noroccidente del Caribe colombiano, en el extremo norte del departamento de Córdoba. Configura una de las ecoregiones de mayor importancia para el país; no solo por su ubicación geográfica estratégica, sino por su invaluable biodiversidad. Territorialmente esta conformada por once municipios de los 16 que integran la totalidad de la cuenca hidrográfica del Sinú, en el departamento de Córdoba. Representa el 24.2% del área total de la cuenca. La eco-región cuenca baja del río Sinú, alberga el 80% de las ciénagas naturales anexas al río, las que suman un área aproximada de 150.000 hectáreas, además de 17.000 hectáreas de estuario y una franja costera de 30 km. La población estimada de la región para 1998, fue de 384.842 habitantes. Más del 50% de esta población habita en áreas rurales y presenta niveles de necesidades básicas insatisfechas (NBI) superiores al 70%, configurándose paradójicamente, como una de las poblaciones con mayor índice de pobreza de todo el país.

Los ecosistemas de humedales que hacen parte de esta eco-región son muy diversos, encontrándose cuatro de los cinco grandes sistemas de humedales derivados de la definición oficial de la convención RAMSAR: Estuarinos, marinos, fluviales y palustres (Barbier; Acreman y Knowler, 1997). Estos humedales cumplen un papel sumamente importante en la regulación natural del cauce del río; acumulando los excesos de agua en época de lluvias y liberándola en época seca. Esta dinámica natural ha propiciado la coexistencia de una rica diversidad animal y vegetal, con una cultura autóctona llamada por algunos investigadores como "Anfibia" (Fals Borda, 1982). Por siglos, indígenas zenú, campesinos y pescadores han convivido con estos ecosistemas, realizando actividades de agricultura de subsistencia, pesca y caza. Además de la utilización de las ciénagas como medio de transporte, recreación, religiosidad y fuente de materias primas para la construcción de viviendas, utensilios y elaboración de artesanías.

Manejo sustentable de los recursos hidrobiológicos

La Asociación de productores para el Desarrollo Comunitario de la Ciénaga Grande del bajo Sinú, ASPROCIG, promueve desde 1995 el aprovechamiento sustentable de los diversos recursos hidrobiológicos asociados a los humedales continentales, estuarinos y marinos existentes en la ecoregión, como parte integral de una propuesta alternativa de desarrollo en la que se encuentran comprometidas alrededor de 6.000 familias de campesinos, pescadores e indígenas de la etnia Zenú.

 

La propuesta de desarrollo rural territorial Una apuesta para la adaptación al cambio climático  

La propuesta de desarrollo rural territorial Asprocig la enmarca en cuatro áreas básicas: Agua y saneamiento; Seguridad Alimentaria; Producción Conservación; Adaptación a cambio climático y tres transversales: Educación ambiental; Gestión e incidencia política; Genero y generacional.

En estas condiciones la propuesta es una valiosa herramienta no sólo para la producción si no para el fortalecimiento de los procesos comunitarios de base. El objetivo general de la propuesta de desarrollo rural territorial es la de disminuir los niveles de pobreza de las familias aosciadas  y vinculadas a Asprocig. Para tal sentido presentamos una descripción general de trabajos adelantados en el marco de  la propuesta de desarrollo rural territorial. Asprocig es una Organización Comunitaria de Base (OCB), de segundo grado, sin ánimo de lucro, conformada por grupos familiares de campesinos, pescadores, afrodescendientes e Indígenas.

Los grupos asociados están integrados por familias, que en números de 10 a 72, viven en su mayoría en los humedales de la cuenca baja del río Sinú (Ciénaga Grande o Margen Derecha, Margen Izquierda, Cuchilla de Cispatá y Zona Delta); y se dedican a la pesca artesanal, elaboración de artesanías y agricultura de subsistencia. La Asociación está integrada directamente por cuarenta y dos (34) grupos afiliados, con una población 1.094 familias y sesenta y tres (63) grupos vinculados con una población de 4.072 familias.

En el año 2007 luego de que se presentaron inundaciones severas causando graves daños en la ribera del rio y zona de humedales, causando una emergencia sanitaria en la zona, en agua potable saneamiento básico y salubridad, como respuesta a esa situación Asprocig en alianza con Oxfam, Unicef, Cruz Roja Internacional, realizaron una intervención la cual consistió básicamente en la implementación de unidades sanitarias diseñada para áreas inundables, restauración de agroecosistemas, entrega de filtros para la potabilización de agua, y tanques de almacenamiento de agua, gracias esa intervención la gente pudo recuperarse de la inundación de manera gradual.

Desde el año 2000 Asprocig empezó la implementación de su programa de agroecología basado en el diseño de agro-ecosistemas permanentes, sustentados en un modelo que denominó Bosque Natural (BN) porque estructural y funcionalmente se trata de imitar el funcionamiento de una bosque natural. En estos agro-ecosistemas diseñados, todas las plantas conocidas, por las comunidades locales de la cuenca baja del río Sinú, se clasificaron en seis (6) grupos (Energéticas, Hortalizas, Ornamentales, Medicinales, Frutales y Productoras-protectoras), cuya distribución espacial en los agro-ecosistemas se realiza observando dos variables básicas: Luz Solar y Absorción de nutrientes.

Entre los años 2005 y 2006, Asprocig ejecutó un proyecto con el apoyo del Fondo Nacional Ambiental orientado a restituir el bosque de galería mediante el diseño de agroecosistemas con el modelo BN, la estructuración de franjas de bosque con especies nativas y la estabilización de puntos críticos con obras de bio-Ingeniería. Los resultados de estas iniciativas han sido positivos, pero aún falta mucho por trabajar en este sentido, si se quiere disminuir el riesgo de inundaciones causadas por el fenómeno de ruptura abrupta de las riveras del río. 

La presente propuesta recoge toda la experiencia acumulada por Asprocig a lo largo de casi una década en el diseño y manejo de sistemas alternativos para el control y prevención de inundaciones. Durante nueve (9) años continuos de trabajo se han diseñado alrededor de 700 agro-ecosistemas que cubren un área aproximada de 400 hectáreas. Los beneficios de estos agro-ecosistemas, ubicados en su mayoría a menos de 200 metros de la rivera del río Sinú, son notables en términos de estabilización de la riveras del río, la disminución de los procesos erosivos, el mejoramiento de la seguridad alimentaria de las familias, el aumento de los ingresos familiares por venta de los excedentes productivos y la conservación in situ de la biodiversidad local.

Desde el año 2000 esta organización empezó la implementación de su programa de agroecología basado en el diseño de agro-ecosistemas permanentes, sustentados en un modelo que denominó Bosque Natural (BN) porque estructural y funcionalmente se trata de imitar el funcionamiento de una bosque natural. En estos agro-ecosistemas diseñados todas las plantas conocidas, por las comunidades locales de la cuenca baja del río Sinú, se clasificaron en seis (6) grupos (Energéticas, Hortalizas, Ornamentales, Medicinales, Frutales y Productoras-protectoras), cuya distribución espacial en los agro-ecosistemas se realiza observando dos variables básicas: Luz Solar y Absorción de nutrientes. 

Durante nueve años continuos de trabajo se han diseñado alrededor de 700 agro-ecosistemas que cubren un área aproximada de 400 hectáreas. Los beneficios de estos agro-ecosistemas, ubicados en su mayoría a menos de 200 metros de la rivera del río Sinú, son notables en términos de estabilización de la riveras del río, la disminución de los procesos erosivos, el mejoramiento de la seguridad alimentaria de las familias, el aumento de los ingresos familiares por venta de los excedentes productivos y la conservación in situ de la biodiversidad local.

Entre los años 2005 y 2006, Asprocig ejecutó un proyecto con el apoyo del Fondo Nacional Ambiental orientado a restituir el bosque de galería mediante el diseño de agro-ecosistemas con el modelo BN, la estructuración de franjas de bosque con especies nativas y la estabilización de puntos críticos con obras de bio-Ingeniería.

Los resultados de estas iniciativas han sido positivos, pero aún falta mucho por trabajar en este sentido, si se quiere disminuir el riesgo de inundaciones causadas por el fenómeno de ruptura abrupta de las riveras del río. Durante los años 2008 y 2009 con el auspicio de Oxfam Internacional, Asprocig restauró una franja de bosque de galería  de 1500 metros  y 75 agro-ecosistemas familiares en los municipios de Lorica y San Bernardo del viento. Entre los años 2005 y 2006, ASPROCIG se trabajo en la  restitución del  bosque de galería mediante el diseño de agro-ecosistemas con el modelo BN, la estructuración de franjas de bosque con especies nativas y la estabilización de puntos críticos con obras de bio-Ingeniería

Los Sistemas Agroecológicos en Diques Altos (SADA) son una estrategia piloto diseñada e implementada por ASPROCIG a partir de 1997 como un mecanismo innovador para enfrentar los problemas que generan las recurrentes inundaciones en 76 comunidades rurales de la cuenca baja del río Sinú. Los SADA fueron diseñados retomando los saberes ancestrales del pueblo Zenú, quienes mediante sofisticadas y efectivas estructuras hidráulicas consistentes en diques y canales, lograron implementar con éxito sistemas productivos y complejos habitacionales en las extensas llanuras inundables de la cuenca baja del río Sinú.

Los SADAS son complejas unidades colectivas dedicadas a la producción agroecológica y hábitat temporal para familias afectadas por inundaciones, así como espacios permanentes para el encuentro y el intercambio de saberes. Son estructuras hidráulicas diseñadas para resistir inundaciones catastróficas. La presente propuesta recoge toda la experiencia acumulada por ASPROCIG a lo largo de casi una década en el diseño y manejo de sistemas alternativos para el control y prevención de inundaciones.

Publicado en Septiembre 23 de 2012| Compartir
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