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Experiencias locales

Gallinas criollas: Contribución de las comunidades campesinas, indígenas y afrocolombianas a la conservación de la agrobiodiversidad

Arlex Angarita Leiton , Colombia, Septiembre 25 de 2017, Este artículo ha sido consultado 464 veces

La avicultura tradicional, desarrollada por comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes, está compuesta principalmente por gallinas, patos, piscos o pavos, gallinetas y gansos. Entre estas especies de aves la más común o más representativa en los sistemas tradicionales de producción agropecuarios es la denominada “gallina criolla”. Vale la pena preguntarse ¿por qué las gallinas criollas son las aves más representativas o comunes en las unidades de producción avícola tradicional y ancestral? La repuesta a esta pregunta puede ser abordada desde diferentes perspectivas, veamos de manera muy resumida algunas de éstas:

Desde una perspectiva histórica - evolutiva, las gallinas han sido producto del cruce entre las aves silvestres locales con las especies de gallinas provenientes del sudeste asiático. Este proceso ha sido largo, lento y ha estado ligado al desarrollo de la humanidad, en particular de la agricultura, es decir al mundo rural. 

 

Las gallinas criollas, tan antiguas como la agricultura   

Desde una perspectiva antropológica, las gallinas han sido una de las aves que los grupos humanos han logrado domesticar, adaptar y transportar con mayor facilidad, lo que ha permitido su distribución a nivel de los continentes. Esta distribución ha permitido el cruce con otras aves locales, lo que ha facilitado su adaptación a las diversas condiciones medioambientales en las cuales hoy se les puede encontrar.

Desde una perspectiva económico - productiva más contemporánea, al ser las gallinas una de las especies de aves más fácilmente domesticada por el ser humano, adaptada a diversas condiciones medioambientales y más presentes en los diferentes territorios, se convierte rápidamente en una de las principales fuentes productoras de alimentos y con ello una de las especies más intercambiadas y comercializadas en el mundo.     

Históricamente la avicultura ha sido una alternativa económica y alimentaria para las familias campesinas, indígenas y afrodescendientes, no en vano la FAO (2002) refiere que la avicultura familiar campesina aporta el 70 % del total de la producción de huevos y carne requerida para alimentar a la población de los países con menores ingresos y mayores déficits alimentarios. Entre las aves que proveen dichos aportes la más representativa es la gallina criolla (Gallus domesticus), que corresponde a aquellas gallinas propias de una región determinada, caracterizadas por su alta diversidad genética, su capacidad de adaptación a condiciones agroecológicas y climáticas locales, su versatilidad productiva dada su aptitud para producir carne, huevos y pie de cría en ciclos continuos que pueden perdurar por periodos muy prolongados bajo un sistema de manejo tradicional.

La industria avícola se ha enfocado en el mejoramiento de las gallinas, particularmente en dos líneas, las productoras de huevo y las productoras de carne, lo que ha permitido que las gallinas criollas continúen permaneciendo bajo un proceso de selección más natural, asunto que ha favorecido que éstas conserven el comportamiento reproductivo que les permite incubar huevos, criar y levantar sus pollos manteniendo ciclos productivos y reproductivos por periodos prolongados de tiempo.

Las gallinas criollas son aves que conservan su rusticidad, lo que las hace muy resistentes al ataque de las enfermedades, característica que juega un papel fundamental en favor de los productores tradicionales campesinos, ya que éstos al no contar con los conocimientos técnicos de la industria avícola comercial, los recursos económicos para la compra de pie de cría, de medicamentos, vacunas y el pago de asistentes técnicos que les asesoren al respecto, prefieren mantener éste tipo de gallinas que les permiten obtener buenos niveles de productividad, buena calidad de sus productos y sobretodo la garantía y la tranquilidad de que están bajo su entero dominio técnico y sin correr los riesgos que implica la avicultura comercial.

En las regiones más apartadas de los centros de desarrollo, las gallinas criollas, han sido integradas a los sistemas agropecuarios como la más apropiada, puesto que en estos medios más naturales el nivel de riesgos representados en otros animales cazadores es mayor. Las gallinas criollas, a diferencia de las especializadas conservan una mayor habilidad para defenderse a sí mismas y a sus crías, lo cual se puede identificar en los tamaños que estas poseen, en los colores del plumaje que les permite camuflarse con mayor facilidad, conservan aún códigos de comunicación entre ellas que les permite alertarse frente a peligros detectados. Por otro lado, son buenas rebuscándose el alimento en el medio natural en que se encuentren, así como también aprovechando los subproductos generados en la actividad agropecuaria, convirtiéndolos en carne y huevos de muy buena calidad.  

     

La lucha a la que se enfrentan las comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes para proteger y conservar las gallinas criollas

A diferencia de la industria avícola comercial donde se privilegian las gallinas de un solo propósito (huevo o carne), en los sistemas tradicionales se desea y se busca siempre gallinas de doble o más propósitos (servicios) esta posibilidad sólo puede ser ofrecida por las gallinas criollas.

Con el desarrollo y promoción de las líneas especializadas de gallinas, surge la comercialización del animal para ser levantado y explotado en tiempos muy cortos, asumiéndose esto como mayor eficiencia en la productividad.

Uno de los argumentos empleados para promover las líneas de gallinas especializadas como más eficientes, es el corto tiempo para alcanzar el canal adecuado. Al comparar, un pollo criollo está listo para ser beneficiado a partir de los 4 meses y medio de edad, mientras que un pollo de línea especializada para carne alcanza el peso ideal al mes y medio de edad. Aquí vale la pena preguntar: ¿qué pasa?, ¿a qué se debe tal diferencia?, ¿cuál es más rentable de producir?, ¿realmente son más eficientes las líneas especializadas?

La respuesta a estas preguntas es sencilla, veamos: La industria que produce el pollo y se lo vende al productor es la misma que produce y le vende el alimento concentrado. El productor debe pagar. Un pollo de línea especializado para carne consume entre 3900 y 4100 gramos de alimento concentrado para alcanzar el peso ideal del canal, mientras que el pollo criollo consume entre 4500 y 5000 gramos de alimento para alcanzar el canal ideal, es decir casi un kilo más que el de línea especializada, desde luego pareciera ser más costoso producir el pollo criollo. Pero la real diferencia está en que el alimento del pollo de línea especializada se debe comprar, transportar hasta la finca y suministrar, mientras que el pollo criollo rebusca y obtiene del medio la mayor parte del alimento que requiere, es decir no hay que comprarlo, transportarlo y suministrarlo, sólo es necesario suplementarlo y dicho suplemento se obtiene en la misma finca o localidad, por lo que el costo estaría representado exclusivamente en mano de obra.

Si el productor desarrolla una producción de pollos especializados para carne, debe realizar una inversión económica efectiva que le implica vender productos y servicios para obtener el dinero y poder desarrollarla, mientras que si desarrolla la producción de gallinas criollas,

la inversión económica es menor o puede ser incluso nula si posee el pie de cría y produce el alimento en la propia finca, adicionalmente está produciendo no solo carne sino huevos y nuevo pie de cría que le permite ampliar la producción, producir más alimento para su familia y mejorar los ingresos.

Ahora se puede preguntar nuevamente, ¿en realidad son más eficientes las gallinas de línea especializada? Es importante considerar que sólo se ha tomado el parámetro de tiempo y alimentación para obtener canal y costos efectivos, vale la pena preguntarse también por ¿cuál es más saludable?, ¿cuál genera mayor autonomía al productor?, ¿cuál es más amigable con el medio ambiente?, ¿cuál es más protector de la biodiversidad y la cultura local?, ¿cuál hace mayor contribución al calentamiento global? y ¿cuál de las dos actividades es más responsable y justa con la sociedad?  

Sin duda alguna la arremetida silenciosa que la industria avícola comercial está haciendo sobre los sistemas tradicionales de producción de gallinas criollas ha empezado a generar efectos. Algunos de ellos son:

-     La promoción e introducción de aves de líneas especializadas a través de los programas de ayuda y apoyo social, lo que está llevando a que las gallinas criollas se crucen con las especializadas y pierdan sus características de rusticidad, reproducción y productividad.

-     La introducción de enfermedades a las fincas y comunidades, ya que las aves especializadas requieren ser vacunadas, es decir están infectadas con aquellos agentes causantes de pestes en las gallinas y al llegar a las fincas y comunidades están infectando a las gallinas criollas.

-     Con la promoción y suministro de alimentos concentrados cargados con sustancias y compuestos químicos, no aptos para las gallinas criollas, al ser suministrados a éstas generan alteraciones en los ciclos productivos y reproductivos que deterioran su genética.

-     Al promocionarse información, capacitación y programas centrados en aves especializadas, se desplaza y deteriora el conocimiento técnico - tradicional de manejo de las gallinas criollas.

-     Al deteriorarse la genética de las gallinas criollas, su manejo y conocimientos, se está perdiendo la identidad y cultura tradicional.        

 

¿Qué se está haciendo para proteger a las gallinas criollas y el conocimiento que las comunidades rurales tienen sobre éstas?  

 

No se explica porque razón siendo Colombia uno de los países más ricos en biodiversidad, que cuenta con una ubicación geográfica estratégica que le permite disponer de luz solar los 365 días el año, que cuenta con suelos y aguas aptos para producir alimentos en cantidad y calidad suficiente para alimentar las aves, tiene que importar de otros países más del 90 % de las materias primas requeridas para fabricar sus propios concentrados. Esto solo puede ser explicado como la necesidad creada para que los productores avícolas tradicionales sean obligados a comprar gallinas, pollitos, alimentos concentrados e insumos ofertados por empresas de la industria avícola, pues no hay otra explicación para tal situación.

El estudio realizado por la FAO (2010), en varios municipios del norte del Tolima, permitió develar que las familias realizan la actividad de producción de aves criollas, especialmente gallinas para mejorar sus ingresos y la oferta de alimentos para el autoconsumo familiar. El estudio también reveló que el principal problema asociado a la actividad avícola, en esta zona, corresponde a deficiencias en la alimentación de éstas. A partir del estudio surgen preguntas tales como: ¿Los campesinos conocen los requerimientos nutricionales de las gallinas?, ¿el manejo que se está haciendo actualmente de las gallinas criollas es el adecuado?, ¿los sistemas de producción campesinos actuales están proporcionando los alimentos en cantidad y calidad suficientes para las gallinas?, ¿cómo está influyendo la avicultura industrial y comercial sobre las gallinas criollas?, ¿cuentan las familias y comunidades campesinas con el acompañamiento y asesoría técnica adecuada para mejorar sus unidades de producción de gallinas criollas?, ¿ofrece la agroecología alternativas claras para el manejo de las gallinas criollas?. Estas son solo lagunas de las preguntas que surgen al respecto y sobre las cuales se adelanta un trabajo de articulación de varias iniciativas enfocadas al manejo de gallinas criollas bajo practicas agroecológicas que se ha denominado “Red nacional de productores de gallina criolla agroecológica” y del cual se describe un poco a continuación.         

Empleando recursos propios como forrajes, granos, frutas, rocas y cenizas, varios grupos de familias pertenecientes a comunidades campesinas, indígenas y afrocolombianas ubicadas en los departamentos del Tolima, Santander, Norte de Santander, Cundinamarca, Cauca, Caquetá, Chocó y Vaupés han aprendido a elaborar alimentos concentrados básicos para suplementar la dieta de sus gallinas, mejorando significativamente la productividad de las mismas. Esto demuestra que es posible el desarrollo de una producción avícola distinta, al menos para los productores rurales de pequeña escala. En estas experiencias se ha trabajado con la base de recursos genéticos de las gallinas criollas propios de las comunidades, lo que demuestra además que éstas gallinas cuentan con la capacidad biológica para procesar las materias primas propias de las regiones y convertirlas en carne y huevos de muy buena calidad.

En lo que a costos refiere, al trabajar con recursos locales, propios de las fincas y con unas mínimas dependencias del mercado externo como empaques y sales, hace que el recurso más empleado sea la mano de obra que la familia invierte en la preparación del alimento, por lo que se están obteniendo alimentos concentrados a costos muy bajos (430 y 750 pesos/kg), esto sin contar con algunos equipos básicos (molinos) que permitirían disminuir significativamente los costos en la mano de obra invertida, con lo que se haría más económica aún la producción del alimento de buena calidad.

Lo que se ha hecho con estos grupos es acompañarlos en un proceso básico de capacitación aplicada (práctica), en el cual se construye de manera participativa y partiendo de la observación en campo, un listado de aquellos productos que las gallinas criollas consumen a diario, posterior a esto se hace una clasificación de los productos según sus aportes nutricionales (proteínas, carbohidratos, minerales y vitaminas). Seguidamente se explica cuál es la función de estos productos y nutrientes en el organismo de la gallina y porqué es que ellas los consumen y requieren en determinadas cantidades. Finalmente se realiza un proceso de investigación campesina básica, en el cual se evalúa la efectividad del alimento preparado y suministrado, se realizan las acciones para su mejoramiento a partir de las observaciones que se van obteniendo. Con esto se ha logrado que estas familias y grupos comprendan fácilmente el proceso nutricional y metabólico de las gallinas criollas, siendo uno de los factores de éxito en la mejora de la productividad de sus unidades de gallina criolla. Han pasado de manejar entre 5 y 30 gallinas a manejar lotes de 300 hasta 1200 gallinas criollas en diferentes edades y fases de desarrollo, proporcionando el alimento a partir de los recursos de la finca y la localidad.  

Los requerimientos que estos grupos han demandado para poder avanzar y mejorar sus unidades productivas, han sido conocimientos básicos prácticos para comprender los procesos etológicos, biológicos, metabólicos, de requerimientos nutricionales y de procesamiento y conservación de productos. Esto demuestra que antes que una solución tecnológica de producto, como los concentrados, insumos y animales de líneas especializadas, los campesinos y comunidades rurales necesitan conocimientos y prácticas tecnológicas que les permita desplegar su potencial y capacidad creativa para la innovación y el emprendimiento, de manera que aprovechen y den un mejor valor a los conocimientos y recursos de los cuales disponen en las fincas, localidades, regiones y comunidades. Esto también demuestra que los asistentes técnicos o extensionistas que lleguen al sector rural deben necesariamente tener una formación más práctica que teórica que les permita apoyar a los productores y a las comunidades en la generación de alternativas innovadoras y no simplemente la transferencia o adopción tecnológica, ya que ésta puede ser una de las raíces de la problemática que sumerge a los campesinos y sus comunidades. 

 

Arlex Angarita Leiton. * Agroecólogo. Psicólogo Social Comunitario. Magíster en educación. Docente investigador de la Corporación Universitaria Minuto de Dios – UNIMINUTO. C.e. arlexangarita@gmail.com

 

Referencias bibliográficas

FAO, (2002). Avicultura Familiar. Revista Enfoques 0203sp. Departamento de agricultura y protección al consumidor. España. Recuperado de http://www.fao.org/ag/esp/revista/0203sp1.htm

FAO, (2010). La avicultura familiar en el norte del Tolima (Colombia).

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Publicado en Septiembre 25 de 2017| Compartir
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