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Experiencias locales

Cajamarca - Tolima votó NO en la consulta popular

Artículo escrito por Jimmy Fernando Torres integrante de Conciencia Campesina. , Colombia, Abril 04 de 2018, Este artículo ha sido consultado 730 veces

El municipio de Cajamarca-Tolima debido a su topografía y la riqueza de sus tierras, se convierte para el país en una importante despensa agrícola central. Hace más de 800 años el volcán cerro Machín hizo una gran explosión, este magma y ceniza volcánica hicieron de estas montañas las más fértiles. Con la llegada de los primeros colonos provenientes de Antioquia, empezó la ganadería en zonas  de ladera, esto no les dio resultado y comenzaron a sembrar arracacha y maíz junto con otras semillas como frijol de enredadera, cargamanto, frijol de árbol, papa, y otros productos. Cuando comienza la llegada de otras familias provenientes de Boyacá, Cundinamarca y el eje cafetero aumenta la producción de alimento, la ganadería se desplaza a las partes altas del municipio, y en las partes cerca del casco urbano se forman pequeñas parcelas que son delimitadas por quebradas y linderos en cercas vivas.

 

Al haber una mezcla de poblaciones también se generan comunidades campesinas con diferentes características, pero siempre con el empuje antioqueño, la verraquera del boyacense, la constancia del cundinamarqués y la alegría del Cajamarcuno.

Minería a cielo abierto la amenaza de la despensa agrícola de Colombia

Muy pocas personas sabían de la empresa que llegaba al municipio de Cajamarca, llamada Kedahda S.A. quien inicialmente llegó a hacer estudios de aguas y de exploración minera, en un predio llamado La Colosa cerca del casco urbano de Cajamarca. AngloGold Ashanti (AGA) llegó a Colombia en 1999. La filial colombiana de AGA fue legalmente constituida en 2003, bajo el nombre de Kedahda, que le permitió operar en Colombia de forma secreta durante varios años.

Kedahda era filial directa de dos empresas con sede en las Islas Vírgenes Británicas, un conocido paraíso fiscal. La verdadera identidad de la empresa sólo se dio a conocer a finales de 2007, cuando el ex presidente Álvaro Uribe Vélez, al enterarse del yacimiento de oro de La Colosa, hizo pública la exploración minera en Cajamarca. Fue en ese momento, tras ocho años de su llegada, que la sociedad colombiana vino a conocer que AGA estaba presente en el país.

 

En Cajamarca ya se comenzaba a ver la inconformidad de las personas, porque de un momento a otro se incrementó el costo de vida, los arriendos y productos de la canasta familiar, mientras que en la parte rural llegaban comitivas de la empresa minera a socializar el proyecto La Colosa y para ello llegaban con prebendas, regalos y promesas.

 

La vereda El Águila en el cañón de Anaime, se rehusó a recibir “regalos” de la empresa minera y así empieza la resistencia. Luego comienzan las amenazas de diferentes partes, la estigmatización vinculando a líderes sociales y campesinos con grupos al margen de la ley, la policía nacional presionando y señalando a los jóvenes de Cajamarca que se oponían al proyecto minero, la injuria y la calumnia eran frecuentes, el miedo era latente y constante todo cambió con la llegada de la empresa minera para mal del pueblo cajamarcuno.

 

Entre los años 2009 y 2013 el malestar generalizado por la comunidad al saber que en el 100 % del municipio habían títulos mineros, hizo que el corregimiento de Anaime prendiera las alarmas y no permitiera que AGA socializara el proyecto regional La Colosa, el más ambicioso en Colombia; tuvieron que salir por la puerta de atrás, y la unión de la comunidad y el acompañamiento de personas y organizaciones solidarias a nivel regional nacional e internacional, no permitieron la entrada de la empresa minera al cañón de Anaime.

 

Estrategias para contrarrestar la exploración y explotación minera

Al mismo tiempo que la empresa minera hacia la socialización del proyecto La Colosa en la región, los líderes sociales se organizaban de manera voluntaria para informarse sobre cómo debían enfrentar este monstruo que avasallaba todo a su paso. Se crearon varias organizaciones con diferentes enfoques pero centradas en un objetivo específico: la defensa del territorio y detener la exploración de la empresa minera para expulsarla de allí. Así organizaciones como: Semillas de agua, la asociación de productores agroecológicos de la cuenca del río Anaime (Apacra), AgroTour Anaime, el colectivo socio-ambiental juvenil de Cajamarca (Cosajuca), Ecotierra y el Comité ambiental en defensa de la vida de la Universidad del Tolima. Con muchas dificultades, pero siempre con el objetivo claro de defender el territorio, iniciamos las primeras manifestaciones públicas en contra de la empresa minera, foros, seminarios internacionales con expertos en minería a cielo abierto, movilizaciones sociales, marchas carnavales y muchas otras formas de resistir y de hacer visible la inconformidad del pueblo con la imposición de este proyecto minero en la despensa agrícola de Colombia.

 

Se creó la mesa jurídica como estrategia de incidencia y acompañamiento a la movilización social. Esta iniciativa impulsada por Conciencia Campesina fue respaldada por el centro de estudios para la justicia social - Tierra Digna[1], DeJusticia[2], AIDA Internacional[3], las UTL de congresistas como Iván Cepeda y Alberto Castilla. Con este grupo de organizaciones se lograron hacer denuncias a través de acciones populares, tutelas, mesas técnicas ambientales, se realizaron foros y denuncias públicas. Fueron muchos los logros obtenidos en este campo, que sirvieron para posteriormente pensar y llevar a cabo la consulta popular de iniciativa ciudadana, mediante recolección de firmas.

 

La consulta popular

Esta iniciativa ciudadana pasó por un proceso de altibajos. En el primer intento se presentaron toda serie de manipulaciones, ya que el concejo local estaba permeado por la empresa minera, quien incluso llegó a presentar tutelas en contra de la consulta popular alegando su derecho al trabajo. La empresa avanzaba en su campaña de implementar el proyecto minero a toda costa, pero en todo el departamento el rechazo era permanente y el ejemplo lo dio el municipio de Piedras en el departamento del Tolima, quien realizó la primera consulta popular para impedir que AGA llegara con su proyecto minero La Colosa a este territorio.

Las organizaciones sociales del municipio articuladas al comité ambiental y campesino de Cajamarca y Anaime y la mesa jurídica, se pensó otra estrategia para hacer valer la consulta popular. Iniciamos un proceso de pedagogía rural y urbana, volvimos a realizar todo el proceso de la consulta popular en el concejo actual de Cajamarca y esta vez se votó a favor de la consulta popular.

 

Salimos del territorio a conocer otros procesos y a llevar el mensaje de lo que estaba pasando en Cajamarca Tolima y fue así, que conociendo los procesos de las comunidades indígenas en Colombia, participando en el congreso de los pueblos, intercambiando conocimientos con otras comunidades, participando en los debates que sobre La Colosa se hicieron en el Senado de la República y en la Cámara de Representantes; también se indagó sobre conflictos ambientales en el país, mediante los informes que se hicieron sobre el proyecto minero La Colosa por organizaciones nacionales e internacionales y se compartió con otras experiencias de otras regiones como: el proceso de consulta popular del municipio de Piedras, los procesos del suroeste Antioqueño con el abrazo de la montaña, el acompañamiento del tejido territorial en cinco departamentos, que permitió construir red y lazos de resistencia para un buen vivir. Cada salida era un aprendizaje y una ayuda que de regreso al territorio se convertía en una estrategia y en una ayuda para el objetivo final.

 

Ya teniendo la fecha de la consulta popular se determinó mediante asamblea en el comité ambiental y campesino de Cajamarca y Anaime, delegar funciones básicas claves para el día de la consulta popular; unas personas se encargaron del tema logístico y alimentación, otra comisión era la encargada de las comunicaciones, otra la encargada de gestionar recursos para el día de las votaciones, una más era la encargada de hacer salidas a nivel nacional para pedir apoyo de voluntarios con sentido de pertenencia y solidaridad con Cajamarca. Muchas personas de todo el país se hicieron presentes en el municipio de Cajamarca una semana antes para caminar por las veredas, hacer puerta a puerta en el casco urbano y en el corregimiento, todo coordinado desde el comité ambiental y campesino.

 

Resultados, lecciones y aprendizajes

El 26 de marzo Cajamarca hizo historia en Colombia, el resultado de la votación de la consulta popular fue contundente. El agua le ganó al oro y el 97 % por ciento de los votantes rechazó la explotación de la mina de oro a cielo abierto La Colosa. Tras el cierre de las votaciones, los líderes sociales recibieron llamadas de muchas partes del mundo para dar los agradecimientos por algo que parecía imposible. Toda la prensa nacional y muchos medios internacionales como la BBC, El País de España, prensa de Estados Unidos, Uruguay, México, entre muchos otros registraron la noticia comparando esta historia con la de David y Goliat; era la batalla entre un pequeño pueblo andino y una multinacional minera de las más poderosas del mundo.

 

Con la consulta popular se logró defender la reserva forestal central[4] y se evitó quizás uno de los mayores daños ambientales de Colombia y el mundo, debido a la magnitud del proyecto minero que inicialmente comenzaba en Cajamarca, pero que abarca cinco departamentos donde se encuentran páramos, bosques de niebla, quebradas, nacimientos de agua y toda la biodiversidad de la región andina colombiana.

En los debates nacionales siempre habían dos argumentos: el de la empresa minera y el gobierno nacional, sin embargo la opinión de las organizaciones sociales y las comunidades que habitan en los territorios no tenía espacio allí, pero la democracia colombiana vio fortalecida esta iniciativa ciudadana de la consulta popular.

 

Ahora se busca que en el esquema de ordenamiento territorial, Cajamarca sea considerado como un municipio libre de minería de metales a cielo abierto. Las organizaciones sociales, ambientales y campesinas de Cajamarca actualmente acompañan a otros municipios en Colombia para que puedan realizar sus consultas populares. El colectivo socio-ambiental y juvenil de Cajamarca (Cosajuca), creó una guía metodológica para realizar consultas populares[5], donde se explica todo el procedimiento de la consulta popular y de iniciativa ciudadana, compartiendo aciertos y errores, para que cualquier comunidad en Colombia pueda hacer uso de esta herramienta y así seguir resistiendo y alimentar las esperanzas de construir un mundo más justo para nuestra tierra y las próximas generaciones.

 

Artículo escrito por Jimmy Fernando Torres integrante de Conciencia Campesina. C.e. jifetofa@gmail.com

 


[4] Definida por la Ley 2 de 1959.
[5] Descargar guía metodológica para realizar consultas populares en Colombia. Cosajuca. http://semillas.org.co/es/publicaciones/gu-5

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Publicado en Abril 04 de 2018| Compartir
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