Grafica a lusiva a  Biopiratería, una amenaza a los territorios colectivos de Colombia
CORPORACIÓN

GRUPO
SEMILLAS


COLOMBIA

Biopiratería, una amenaza a los territorios colectivos de Colombia

Grupo Semillas / Marzo 06 de 2009 / Este artículo ha sido consultado 2880 veces

Se puede privatizar y patentar la vida?, ¿Una empresa puede apoderarse de un gen determinado y decir “ yo lo creé, es de mi propiedad? ¿Es posible que empresas desarrollen un nuevo tipo de maíz a partir de una variedad nativa, o modificar genéticamente un grano de arroz y ser dueño de esa nueva variedad?

Es posible, y dicha actividad se llama biopiratería. Se entiende por biopiratería la privatización de recursos genéticos, sus componentes y del conocimiento asociado a ellos, por parte de personas, instituciones públicas o privadas de investigación o trasnacionales biotecnológicas. En la presente cartilla, se presenta el significado de la bioprospección y la biopiratería que actualmente se realiza en todo el mundo y las implicaciones e impactos que estas actividades representan  para nuestro país y especialmente para las comunidades indígenas, afrocolombianas y campesinas.  Los recursos genéticos presentes en países megadiversos como Colombia, y demás países de las regiones tropicales   y subtropicales del planeta, representan  una importancia estratégica  para las empresas biotecnológicas de los países del Norte. Es así como en nuestros países, gran parte de la bioprospección apunta hacia la privatización y con frecuencia resulta en biopiratería.

Las actividades de bioprospección y biopiratería son realizadas por las grandes compañías transnacionales farmacéuticas, semilleras, alimentarias, de agroquímicos, y por los centros de investigación científica públicos y privados y las universidades: Entidades que han situado a la naturaleza como fuente inagotable de recursos, conocimiento y de soluciones prácticas a los grandes problemas de la humanidad, de ahí la gran importancia que representan para ellos a la biodiversidad animal, vegetal, y  los conocimientos ancestrales  de los pueblos  indígenas, campesinos y afrodescendientes. Estas empresas pretenden tener libre acceso a estos recursos y conocimientos, para desarrollar innovaciones y nuevos productos, a los cuales se les aplican derechos de propiedad intelectual, a través de las patentes y el control monopólico de su mercado.

Una patente es una manera legal de proteger una innovación o invención humana, la cual le otorga al titular de esta, un derecho de control y explotación exclusiva de esa invención, por un tiempo determinado. Para el caso de los seres vivos, es inaceptable y no tiene ningún fundamento ético que se pueda aplicar sobre ellos alguna forma de propiedad intelectual, dado que nadie puede crear los genes, los ingredientes activos, los componentes de una planta o un animal y mucho menos puede inventar un ser vivo, y por  tanto no puede considerarse  dueño de estos.

Pero la codicia y la ambición por controlar todos los recursos naturales, ha llevado a que los países industrializados, hayan desarrollado marcos jurídicos que permitan patentar los seres vivos y los conocimientos asociados a ellos. Inicialmente las leyes de propiedad intelectual no permitían patentar plantas y animales en sus condiciones naturales originales, solo era posible patentar innovaciones, basadas en modificaciones obvias de un organismo, es decir por ejemplo una nueva variedad de maíz o el extracto curativo de una planta medicinal.  Pero ahora las nuevas leyes de propiedad intelectual que se imponen a través de los tratados de libre comercio, permiten las patentes “sin límites y sin  excepciones”. Actualmente existen numerosas patentes de plantas medicinales, de especies cultivadas alimentarias y agroindustriales, de animales domésticos y de laboratorio,  e incluso genes y células humanas. Estas patentes están en manos de unas pocas empresas como: Monsanto, DuPont, Aventis, Syngenta, BAFS, Merck, entre otras.

La biopiratería se realiza pasando por encima de los derechos que los países de origen, y  se violan los derechos colectivos que poseen las comunidades locales, quienes han sido las creadoras y conservadoras de la biodiversidad, y quienes consideran que por ser patrimonios colectivos no se pueden privatizar. Además no se valora, ni se retribuye a las comunidades por el papel que han desempeñado por conservar estos recursos para las generaciones presentes y futuras.

Esta publicación quiere mostrar cuál es el problema de la biopiratería en nuestro entorno; se indica  porqué nuestra biodiversidad ha adquirido un gran valor estratégico en el mundo, porqué se realiza el saqueo de nuestros recursos, quiénes están detrás de estas actividades, cómo las realizan, qué implicaciones tienen para nuestros países y especialmente para las comunidades locales.

Queremos resaltar las iniciativas locales, especialmente de comunidades indígenas y afrocolombianas que buscan recuperar y conservar su biodiversidad como un mecanismo de defensa y resistencia frente a la privatización de la vida, puesto que las comunidades son consientes de que el día que dejen perder sus plantas medicinales y sus semillas, quedarán en las manos de las empresas que se hayan apoderado de estas.

También pretendemos resaltar las experiencias de control local de los territorios, mediante la adopción de reglamentos internos de control, uso y manejo de los recursos naturales, presentes en los territorios tradicionales.  Cabe mencionar que las comunidades locales, no están en contra de la investigación y los avances de la ciencia y de la tecnología, por el contrario, quieren que estas investigaciones permitan resolver los problemas ambientales y socioeconómicos de las comunidades y estén acordes con sus necesidades y expectativas. Lo que si tienen muy  claro es que rechazan todas las formas de privatización de la vida y de las actividades de biopiratería en sus territorios. 


Previsualizar Archivo



Publicado en Marzo 06 de 2009| Compartir
compartir en facebook compartir en facebook

Recomiende este contenido

Los campos marcados con (*) son obligatorios






Do not fill, please:

Grupo Semillas

Calle 28A No. 15-31 Oficina 302 Bogotá Teléfono: (57)(1) 7035387 Telefax: (57) (1) 2855728 Bogotá, Colombia. semillas@semillas.org.co
Sitio web desarrollado por Colnodo bajo autorización del Grupo Semillas
MAPA DEL SITIO | CONTACTENOS